El último refugio de la Princesa del Pueblo: Secretos y mitos sobre la tumba de Diana de Gales
Casi tres décadas después de su trágica muerte en 1997, la figura de Diana de Gales sigue despertando una fascinación inmensa en todo el mundo.
Sin embargo, uno de los aspectos menos conocidos y más rodeados de misterio es el lugar donde descansan sus restos: una pequeña y pacífica isla privada lejos del bullicio público. A continuación, exploramos la historia, el diseño y los mitos detrás de la última morada de la «Princesa del Pueblo», un rincón cargado de misticismo que sigue cautivando a millones. Contrario a lo que muchos podrían pensar, Lady Di no está sepultada en una abadía real junto a los reyes de Inglaterra, ni en un cementerio público. Su cuerpo descansa en Althorp House, la histórica propiedad de la familia Spencer (su familia de origen) en Northamptonshire, Inglaterra. El lugar exacto de su entierro es una pequeña isla arbolada situada en el centro de un lago ornamental conocido como «The Oval» (El Óvalo). El plan original era enterrar a Diana en la bóveda familiar de los Spencer en una iglesia local en Great Brington. Sin embargo, su hermano, el Conde Charles Spencer, cambió de opinión a último momento por dos razones fundamentales: La isla está estrictamente cerrada al público y nadie tiene permitido pisarla (salvo su familia directa). No obstante, los visitantes que acuden a Althorp House durante los meses de verano —cuando la propiedad abre sus puertas— pueden rendirle homenaje desde la orilla del lago. Frente a la isla se erige un templo de estilo dórico dedicado a su memoria. En este monumento se puede apreciar: Como todo lo que rodea la vida y muerte de Diana, su tumba no ha estado exenta de teorías de conspiración. El mito más extendido en internet afirma que la isla es en realidad una «pantalla» para desviar la atención y que el cuerpo de la princesa fue trasladado en secreto a la iglesia de Great Brington bajo el amparo de la noche. A pesar de los rumores, la familia Spencer ha desmentido esto categóricamente en numerosas ocasiones, confirmando que la isla es, y seguirá siendo, su verdadero y definitivo lugar de descanso. Un detalle simbólico: El sendero que lleva hasta el lago está flanqueado por 36 robles, uno por cada año de la vida de Diana, plantados por su familia tras su fallecimiento. La tumba de Lady Di permanece como ella probablemente lo habría querido: un rincón sereno, rodeado de naturaleza y protegido por su propia familia, lejos del constante escrutinio del ojo público que la acompañó en vida.VER INFORMACION COMPLETA

El refugio secreto en Althorp House
¿Por qué se eligió este lugar?
El Memorial: Lo que los visitantes pueden ver
Mitos y teorías conspirativas