¿Por qué truenan los huesos? Causas comunes y cuándo preocuparse
Muchas personas escuchan un crujido, chasquido o “trueno” al mover sus articulaciones, como los dedos, las rodillas, el cuello o los hombros. Aunque esto puede causar preocupación, en la mayoría de los casos es un fenómeno natural y sin riesgo.
El sonido que se escucha al mover una articulación se debe generalmente a la liberación de gases dentro del líquido sinovial que lubrica las articulaciones. Cuando una articulación se estira o se flexiona, se produce un cambio de presión que genera pequeñas burbujas. Al explotar, crean ese chasquido característico. Otra causa común es el roce entre tendones o ligamentos y los huesos al moverse. Esto ocurre especialmente en rodillas, tobillos o muñecas cuando hay movimientos repetitivos. En personas jóvenes y sanas, no suele ser motivo de preocupación. Sin embargo, si los crujidos vienen acompañados de dolor, inflamación, rigidez o pérdida de movilidad, puede tratarse de un signo de desgaste articular, como la osteoartritis, o de lesiones en los tejidos blandos. En estos casos, es recomendable consultar a un especialista. Aunque hacer sonar los dedos no causa artritis, como suele creerse, hacerlo de forma repetida y forzada podría provocar molestias o debilitar los ligamentos con el tiempo. El ejercicio regular, una buena hidratación y una dieta rica en calcio y colágeno ayudan a mantener la salud articular y reducir la frecuencia de los chasquidos molestos. En resumen, que los huesos “truenen” al moverse es, en la mayoría de los casos, algo normal. Solo se convierte en señal de alerta si va acompañado de otros síntomas como dolor o limitación en el movimiento.VER INFORMACION COMPLETA