Deshazte de los pies agrietados con 1 sola aplicación

Los pies agrietados no solo son un problema estético, también pueden causar dolor e incomodidad al caminar. La piel seca, la falta de hidratación, el uso de zapatos inadecuados o pasar mucho tiempo de pie son algunas de las causas más comunes. Afortunadamente, existe un remedio casero sencillo que puede ayudarte a hidratar y suavizar tus talones desde la primera aplicación.
2 cucharadas de vaselina o aceite de coco. 1 cucharada de bicarbonato de sodio. 5 gotas de aceite esencial de lavanda o árbol de té (opcional). Agua tibia con un poco de jabón neutro. Remoja tus pies en agua tibia con jabón durante 15 minutos para ablandar la piel. Exfolia suavemente con piedra pómez o esponja, eliminando la piel muerta. Mezcla la vaselina (o aceite de coco) con el bicarbonato hasta formar una pasta cremosa. Aplica la mezcla directamente en los talones y zonas agrietadas, masajeando suavemente. Coloca calcetines de algodón y deja actuar toda la noche para potenciar la hidratación. Al despertar notarás tus pies más suaves, hidratados y con menos grietas. Con solo una aplicación se siente la diferencia, y si lo repites 2 o 3 veces por semana, tendrás talones completamente renovados. Mantén tus pies hidratados a diario con crema o aceite. Usa calzado cómodo y transpirable. Bebe suficiente agua para mantener tu piel saludable. Exfolia tus pies al menos 1 vez por semana. Los pies agrietados pueden solucionarse de manera rápida con este remedio natural. Solo necesitas ingredientes fáciles de conseguir y constancia. Dale a tus pies el cuidado que se merecen y luce unos talones suaves, sanos y sin grietas.VER INFORMACION COMPLETA
El remedio casero de una sola aplicación
Ingredientes:
Preparación y aplicación:
El resultado
Consejos para evitar que vuelvan a agrietarse
Conclusión