Deberías de dejar de morderte las uñas o mira lo qué pasa

Empezó como un simple hábito… y terminó por destrozar mis manos. Al principio, ni siquiera lo notaba. Me mordía las uñas en silencio.Cuando estaba nervioso. Cuando algo me incomodaba.

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Cuando no sabía cómo calmar lo que sentía por dentro.

Una reunión tensa.
Una conversación difícil.
Una noche de insomnio…
Y mis dedos ya estaban en mi boca, sin darme cuenta.

Era automático.
Era “solo una manía”.

Hasta que dejó de serlo.

—Las heridas empezaron a aparecer.

La piel alrededor de las uñas sangraba.
Se pelaba. Se abría.
Las uñas se partían. Se deformaban. Algunas desaparecieron por completo.

Me ardían. Me dolían. Me escondía.
Evité dar la mano. Escribir en público.
Sostener algo frente a los demás.

Y lo peor: sentía culpa.
Culpa por no poder parar.
Culpa por lastimarme con mis propios dedos.

Fue entonces cuando descubrí el nombre: onicofagia.
Y entendí que no era una “mala costumbre”.
Era un trastorno del control de los impulsos.

No solo afectó mi imagen.
También mi salud:

• Infecciones constantes.
• Bacterias que pasaban directo a mi boca.
• Encías irritadas. Dientes desgastados.
• Autoestima rota.

Y aun con todo eso… seguía mordiéndome. Porque el dolor que se ve… a veces es menor que el que no se dice.

Hoy estoy empezando a sanar.
No es fácil. No es rápido.
Pero estoy recibiendo ayuda.

✔️ Estoy usando esmaltes amargos.
✔️ Llevo conmigo una pelota antiestrés.
✔️ Estoy aprendiendo a escuchar lo que mi ansiedad intenta gritar a través de mis manos.

Porque esto no es debilidad.
Esto es ansiedad acumulada.
Es una herida que empieza en la mente… y termina en la piel.

Si te sientes identificado, por favor:
No te juzgues.
No lo escondas.
Y sobre todo… no lo enfrentes solo.

Buscar ayuda también es un acto de amor propio.
Y mereces tener manos que no escondas…
Sino que hablen con orgullo de todo lo que estás superando.

Recordatorio final: Esta publicación tiene fines educativos. No reemplaza la consulta médica o psicológica. Si luchas con hábitos compulsivos o ansiedad, habla con un profesional. Hay salida. Y no tienes que pasar por esto en silencio.

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