Nunca beses a una persona fallecida porque puede que… esto es lo que debes saber
Despedirse de un ser querido es uno de los momentos más difíciles que puede vivir una persona. Para algunas familias, besar la frente, la mano o el rostro del fallecido forma parte de ese último adiós. Sin embargo, en determinadas circunstancias es importante tomar ciertas precauciones.
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Contrario a algunos mensajes alarmistas que circulan en redes sociales, tocar o besar a una persona fallecida no significa automáticamente que vas a contraer una enfermedad. El riesgo depende principalmente de la causa de muerte, del tiempo transcurrido y de si existía alguna enfermedad infecciosa que pudiera transmitirse mediante determinados fluidos o contacto.
Por esta razón, cuando el fallecimiento estuvo relacionado con una enfermedad contagiosa, los profesionales de salud o de servicios funerarios pueden recomendar evitar el contacto directo con el cuerpo. También es especialmente importante evitar el contacto con sangre, secreciones u otros fluidos corporales.
En situaciones normales, las funerarias siguen procedimientos específicos para preparar y manipular el cuerpo de manera segura. Si la familia desea tocar o besar al fallecido y existe alguna duda, lo más prudente es consultar primero con el personal médico o funerario encargado.
Cada despedida es profundamente personal. No se trata de generar miedo, sino de comprender que las recomendaciones pueden cambiar dependiendo de las circunstancias de cada fallecimiento.
En conclusión: no existe una regla universal que diga que nunca se debe besar a una persona fallecida. Sin embargo, cuando existe riesgo de una enfermedad transmisible, seguir las indicaciones de los profesionales es la manera más segura de proteger a familiares y seres queridos.